miércoles, 9 de mayo de 2012

Claudia Figueroa "Ética para amador"






Ensayo “Ética para Amador”





Introducción
            Las personas al momento de relacionarse con los demás tienen una forma de expresarse y de recibir ideas, todas estas interacciones con el medio tienen un código para realizarse, a esto llamamos ética. Para saber qué es la ética debemos estudiarla y analizarla de diversos puntos de vista, y ver su aplicación a la vida diaria. Por tanto, la ética es valorar la forma en que nos comportamos y cómo vemos a los demás. Como profesionales del área de la salud debemos tener consideraciones tales como que nuestro trabajo no se hace por caridad, éticamente debemos tratar de buscar la mayor cantidad de soluciones posibles para el bienestar de nuestro paciente y tratar de minimizar todos los riesgos a los que está expuesto. También es fundamental no hacer el mal ni dañar intencionalmente a la persona que estamos atendiendo. Por otro lado, no debemos olvidar que todas las personas que atendemos tienen las mismas oportunidades, por lo cual debemos ser imparciales en la distribución de riegos y beneficios. Estos últimos planteamientos corresponden a los principios bioéticos propuestos por Beauchamp y Childress (1999) y en ellos debemos basarnos para desempeñar una buena labor ética y profesional.
           
           










Capítulo I
DE QUÉ VA LA ÉTICA
Resumen:
            No es necesario tener todos los conocimientos de este mundo para poder vivir, más bien se debe asumir para lo que se es bueno y para lo que no lo somos. Sin embargo, se vuelve indispensable para vivir de mejor forma saber qué cosas nos convienen y cuáles no, o dicho de otro modo, es necesario saber qué es bueno y qué es malo. Que lo bueno parezca malo y lo malo parezca bueno depende de casa persona y se relaciona con la forma que tienen ellos para vivir, quizá a algunos les gusta llevar una pasantía tranquila por este mundo y quizá a otros les emocione vivir experiencias más extremas. Es por esto, que jamás estaremos de acuerdo con todas las personas que nos rodean, dado que lo que hagamos con nuestra vida es problema de cada individuo, pues tenemos la libertad de decidir  si quiero o no algo, y para responder a las dificultades o circunstancias del día a día. Sin embargo, que tengamos libertad para hacer cosas nos condiciona también a razonar en lo que realmente somos capaces de hacer, inventar y elegir. El vivir es un arte y se llama Ética.  
Comentario:
            Desde que el ser humano nace puede elegir lo que quiere y lo que no quiere hacer, por ejemplo un bebé es capaz de pedir a sus padres estar en los brazos o estar durmiendo en su cuna plácidamente con el llanto, y esta capacidad de optar por lo que se desea no cambia con el paso del tiempo, pues luego se eligen los juegos que queremos practicar y también si usar o no los valores que nuestros padres nos han entregado e inculcado, hasta que llega un punto de suma importancia en nuestra vida en el que nuestras decisiones pueden llegar a perjudicar a los demás, esto cobrará relevancia en la toma de decisiones profesionales desde que elegimos una carrera para estudiar. Es sabido por muchos que el ser libre nos da la posibilidad de optar por diversas opciones, no obstante a veces olvidamos para lo que tenemos aptitudes y para lo que no, pues nadie es bueno para todo en este mundo, ni tiene los gustos iguales a los demás, en algunos casos ni siquiera se parecen a los de sus


progenitores y nadie cuestiona que así sea, pero en  nuestra vida toma importancia el pensar en que lo que haremos es porque realmente lo deseamos para generar un beneficio y no porque no quedó otra opción, pues si bien podemos decidir y tenemos la libertad para que esto ocurra no siempre lo que concluimos es lo que queremos.  

Capítulo II
ÓRDENES, COSTUMBRES Y CAPRICHOS
Resumen:
No se puede manejar qué nos sucederá, pero sí se puede hacer frente a lo que nos pasa en determinadas situaciones. Las circunstancias a veces nos imponen elegir entre opciones, y no siempre la decisión es la que uno quería. A veces, nuestros actos los hacemos casi automáticamente sin pensar en demasía, o sea forma instintiva como el levantarnos, bañarnos, caminar, etc. No obstante existen diversos motivos para tener determinados comportamientos, y éstos inclinan tus conductas en una dirección u otra, y poseen sus propias condiciones,  existen tres tipos, entre los que se encuentra las órdenes, costumbres que se refieren a los actos que se realizan sin pensar, sino porque ya es algo más bien habitual y los motivos caprichosos que son aquellos que simplemente se rigen por las ganas de hacer algo de una determinada manera. Las órdenes y las costumbres tienen en común que provienen del exterior, sin embargo los caprichosos son internos y salen a la luz espontáneamente. Cada uno de los motivos antes mencionados depende del contexto en que sea utilizado, pues en ciertas circunstancias dejarse llevar por caprichos, costumbres u órdenes no es lo más aconsejable, sino ser más racional, como en el caso del capitán que debía pensar si prefería salvar la carga frente a una tormenta o a la tripulación.  


Comentario:
En la vida se está constantemente tomando decisiones rápidas, éstas no sólo influyen en uno cuando se es terapeuta, sino también en él o los pacientes, debiendo ser la relación predominantemente empática, de modo que la terapia sea óptima.

Por otra parte, no es bueno apresurarse en tomar decisiones, sino que debemos ver el espectro de posibilidades y buscar alternativas, pues no todos los pacientes presentan avances durante las sesiones, quizá porque sus motivaciones no son las mismas. Además, en ocasiones es necesario que las familias  tengan la costumbre de realizar los ejercicios que se han determinado para el hogar, pues esto motivará de mejor manera al paciente. La pasantía por este mundo en general se rige por estos tres motivos y a veces olvidamos que somos seres de razonamiento, sin duda los que más ocupemos dependen también de nuestra personalidad, a veces de terquedad que no quiere admitir que existen otras opciones también, que dependen de cada situación, pues tal como las personas son distintas, las circunstancias también lo son y no se puede tener una “planilla de actuación” para cada movimiento de nuestra vida.
Capítulo III
HAZ LO QUE QUIERAS
Resumen:
Antes las cosas las hacíamos porque nos mandaban, por presión, miedo, aceptación etc. Como se mencionó la libertad es decidir y darse cuenta de lo que se está decidiendo, para esto hay que pensar al menos dos veces las cosas, primero decir ¿por qué hago esto? ¿Me lo mandan, costumbre o porque quiero? y luego preguntarse ¿por qué obedezco lo que me mandan? ¿Y si me mandan algo que no es conveniente para mí?  En cuanto a los motivos de costumbres, si la gente discrimina ¿debo hacerlo también?  Y referente a los caprichos es común hacer cosas de las que después uno se arrepiente. La acción no es

buena porque tiene un motivo, sino que siempre deben ser examinadas, pues debo elegir y buscar por mí mismo, dado que somos adultos,  no podemos  guiarnos por los que otros ya crearon. Etimológicamente moral se relaciona con las costumbres y la ética es el “por qué” consideramos válidas las comparaciones con otras morales que tienen diferentes personas. No existen reglas para ser un hombre bueno, pues alguien puede ser bueno en casa y malo en la calle o querer ser bueno y que le salga malo. Un escritor Francés habló sobre Gargantúa, quien en la puerta de la Abadía puso “Haz lo que quieras” Nadie se atenía a reglas, pero ¿podremos hacer realmente lo que queremos?

Comentario:
            La ética no puede juzgar si alguien es bueno o malo, porque eso depende del lugar donde esté, dado que culturalmente algunas personas pueden ser buenas en un lugar y malas en otras, por ende estos dos conceptos dependen de cada individuo, dado que no podemos decir que algo tiene tal o cual percepción según las demás personas y por eso yo también lo haré, como es el caso de la discriminación a homosexuales, gente de otro color de piel, religión, etc. Por estas razones debemos analizar dos veces lo que vamos a hacer, y las consecuencias que esto traerá, si realmente estoy haciendo lo que quiero o es porque los demás me lo imponen, ya sea porque ellos acostumbran hacerlo o porque me ordenan simplemente que realice tal o cual acción, en resumidas cuentas las motivaciones en ocasiones no bastan. Por tanto, siempre debemos sopesar las cosas, si son adecuadas para la mayoría de las personas o no, en contextos de salud, pues no vivimos en un mundo individualista donde podamos decidir nosotros aisladamente si algo es bueno o es malo, según nuestros conceptos, sino que ahí debemos tomar en cuenta al paciente y a su familia, y que él quiera hacerlo, pues en un ámbito social de esta categoría estamos decidiendo qué es bueno para los demás y qué no, no para nosotros.



Capítulo IV
DATE LA BUENA VIDA
Resumen:
No debemos preguntar qué queremos hacer con nuestra vida a los demás, sino que a nosotros mismos, ya que tenemos libertad y debemos hacer uso de ella, pues nadie puede evadirla, dado que rige nuestros caminos. Como seres libres elegimos porque queremos algo, por lo que dicen otros o por seguir a las masas, y a veces incluso lo hacemos por instinto, como en el caso de Esaú quien tenía hambre y a cambio de un plato de lentejas el hermano le pidió la primogenitura, a lo que accedió, pues pensó sólo en lo que deseaba en ese momento y no en lo que podría pasar, ni en los beneficios que tenía en ese tiempo la primogenitura, para evitar es importante establecer prioridades, imponiendo una escala de lo que realmente quiero y de lo que sólo me interesa en un determinado momento. En ocasiones las decisiones se ven marcadas por lo que siempre hemos sabido…que algún día moriremos, sin embargo no pensamos en que ahora debemos llevar una vida lo mejor posible, relacionándonos con los demás seres humanos, mediante el lenguaje que poseemos, y a la vez comunicándonos con ellos, ya que somos entes culturales, que necesitamos una retroalimentación, es decir, tratarme como humano y tratarlos como humanos, tener afecto y entregar afecto.
Comentario:
No se puede hacer lo que se quiere sin antes pensar en las consecuencias, pues los impulsos después hacen que nos arrepintamos, dado que los costos en ocasiones son muy altos. De modo que hacer lo que se quiere, no es tener arrebatos de realizar cosas, sino que darse el tiempo de realmente saber qué queremos a largo plazo y no en el momento, siendo lo más relevante relacionarse bien con los demás seres humanos, sin dejar de respetarlos. Darse una buena vida de riquezas y tener varios bienes pero ser solo y no compartir dichos beneficios con ninguna persona, convertirse ermitaño, dejar de tener lenguaje, por ende dejar de culturizarse ¿es realmente llevar una buena vida? En ocasiones es necesario perder

cosas para ganar otras, nuestra motivación no debe ser obtener ganancias materiales, sino como seres humanos, pues saber hacer algo tan sencillo como escuchar a otro te hace humanizarte. Por tanto, darse una buena vida es tener comunicación, respeto, aprecio por uno mismo y por lo demás seres humanos, esto se aprende razonando profundamente y dándose cuenta de lo que involucran realmente los conceptos de la vida.

Capítulo V
¡DESPIERTA BABY!
Resumen:
            La vida generalmente es compleja a diferencia de la muerte y lo que mayoritariamente tenemos claro es que deseamos llevar una buena vida, aunque no encontremos como se puede hacer eso, a veces las cosas que tenemos también nos tienen a nosotros, por ejemplo cuando el sabio dejó que su alumno escogiese las cosas que más le agradaban de la habitación como eran la copa de oro y marfil junto con la bolsa de dinero, sin que las soltara, y luego el discípulo no podía hacer algo tan sencillo como rascarse, pues tenía las manos ocupadas, en resumen lo que tenemos muy apegado a nosotros nos apega a ellas. Kane era una persona que se obsesionó por conseguir cosas y dinero, por lo que empezó a ver a la gente como una cosa, se propuso además poseer personas, manejarlas y dominarlas a su gusto. Como este hombre no llegó a interesarle más que el dinero a los demás también les interesaba de Kant sólo su dinero, este hombre no lograba concebir su propia felicidad. Es importante tratar a las cosas como cosas y a las personas como personas, y pensar en la condición fundamental de la ética que es la de estar decididos a vivir y que no todo da igual. Además reviste importancia el saber los comportamientos que no convienen y los que no, sin dejar de pensar que nadie puede ser libre por uno.



Comentario:
            Hay gente que se ciega con la ambición, cuando lo más preciado es la condición que tenemos de ser personas, esto parece contradictorio, pues a veces con las cosas más simples podemos ser más felices, y en algunos momentos estas pequeñeces pueden significar más emocionalmente para nosotros, sin que tengamos algo que perder y que apreciemos en demasía. Se debe tener claro además que la ambición nos ata y nos vuelve irracionales, también que nos hace perder el rumbo de nuestras relaciones con los demás y los dejamos de valorar como seres humanos, es en ese caso cuando ellos nos pueden dejar de valorar a nosotros y podrían vernos como objetos ¿nos gustaría eso? Acá es donde cobra relevancia  ese dicho que menciona “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”, es decir, si quiero ser tratado como ser humano debo también tratar a los demás como tales. De este modo, apreciaremos lo que ellos pueden entregarnos como seres racionales a nosotros tanto en conocimiento, experiencias, valores, entre otras, pues siempre podemos aprender de los demás y ellos de nosotros. El vivir día a día siempre nos deja una enseñanza y se trata de mantener el equilibrio entre nuestras prioridades y ambiciones, sin pasar a llevar a otras personas.  En un caso clínico, suele suceder que tratan a los pacientes como un número y en ocasiones las tratan como si fuesen de otro mundo ¿y no somos personas, con nombre y apellido?
           
Capítulo VI
APARECE PEPITO GRILLO
Resumen:
En la vida no hay que ser imbécil, éstos no requieren bastón porque cojeen de los pies, sino porque lo hacen del ánimo. Lo contrario a ser imbéciles es tener conciencia ética y moralmente de lo que se hace, para esto hay que poseer cualidades innatas, además debemos saber que no todo es igual, cobra relevancia el prestar atención a si lo que

hacemos corresponde a lo que queremos. Existen personas que son imbéciles y también egoístas, pues desean lo mejor para ellos, como Kane quien quiso tratar a las personas como cosas y perdió el cariño sincero y la amistad o como Calígula, quien despertó en el prójimo terror y odio, ambos no se dieron cuenta que necesitamos de los humanos y de nosotros, cosa que no reflexionó el conde Gloucester quien elimina  a todos los hombres de su familia, pues piensa que el poder compensara sus defectos físicos obteniendo el respeto, no obstante a pesar que llegó a la corona no logró su cometido, sino que sembró el horror y odio  en las personas. Palabras como culpa y responsabilidad son parte de la conciencia y provienen de la libertad, aquella que nos permite hacer algo que tiene consecuencias, por tanto si obro bien será más difícil obrar mal y viceversa.

Comentario:
            El imbécil está ligado a la conciencia, a lo que llamamos malo y al egoísmo, estos últimos son capaces de cometer cualquier atrocidad por lograr lo que quieren. Sin embargo, para vivir bien necesitamos de los otros seres humanos, pero tenemos que ganarnos su cariño, este no se compra ni se roba. Existe gente que pretende castigar a los demás por las cosas que les pasan, sin pensar que los responsables de eso somos nosotros mismos, pues somos capaces de elegir entre lo que queremos y lo que no. En algunas ocasiones hemos elegido cosas y al no estar de acuerdo Para poder elegir entre una buena vida tenemos que querernos a sí mismos y revertir ciertas situaciones con inteligencia, afecto y generosidad.   En el ámbito profesional debo tener cuidado en el caso de hacer una ficha clínica, de una manera adecuada, pues si no la hago puedo cometer un error. Por tanto hay que ser conscientes y responsables de nuestros actos.




Capítulo VII
PONTE EN SU LUGAR
Resumen:
            Lo que humaniza la vida es vivir en compañía de otras personas, y tener ética. Lo que no quiere decir que por tener un vínculo de amistad con alguien debo compartir todas sus conductas, como por ejemplo las de robar, matar o violar, lo que sí debo tener en claro es que no porque posea dichos comportamientos dejará de ser humano. Por otro lado, somos seres de imitación, y la mayor parte de nuestros gustos los copiamos de nuestro alrededor, y ellos de nosotros, es por esto que nos tratarán tal como se vean tratados, de seguro si repartimos enemistad, nos devolverán enemistad. En tanto si nos sentimos felices, proyectaremos dicha felicidad, suena ventajoso entonces proyectar este sentimiento. No obstante,  se debe tener en cuenta que siempre hay gente que intenta aprovecharse de las buenas intenciones de los demás, lo que no resulta apropiado, pues es mejor contar con la complicidad y afectos de ellos de modo que se refuerce mi humanidad compartiendo a la vez con seres libres iguales a uno, antes que perderlos. Sin duda para tener a alguien que nos quiera y aprecie como seres humanos debemos nosotros tratarlos como tal, lo que significa que debemos ponernos en su lugar, adoptando por momentos sus puntos de vista, y tomando en cuenta sus derechos, es decir, participar en sus emociones y sentimientos.
Comentario:
Todos los humanos necesitamos de los otros para aprender no de sus comportamientos ni estilos de vida, sino que con el fin de humanizarnos, ya que si no tenemos esa condición quizá llegaríamos a ser unas “personas” sin sentimientos o tal vez ni siquiera podríamos llamarnos así, pues seríamos uno sólo, pensando en nosotros mismos. Por otra parte, aunque en el mundo existamos gente de diversas razas, costumbres y culturas igual podemos comunicarnos entre sí, y aunque discrepemos de las acciones de otros nunca podremos quitarles que sean humanos tal como nosotros, aunque sea un ladrón. Lo que no debemos hacer es dejar de regirnos por nuestros principios porque otro me lo

diga o por sentirme aceptado socialmente, pues es cierto que somos seres de imitación, pero nadie nos obliga que sigamos a personas con las que no compartimos ideales o comportamientos, es más tenemos la libertad que es una condición que nos permite elegir si queremos algo o no, por tanto si decidimos ser robar por poner un caso extremo es porque tenemos el convencimiento de que es lo que realmente deseamos y corresponde a lo que nos representa o a lo que queremos obtener en esta vida (quizá esa persona no buscó serlo, pero decidió seguir haciéndolo)

Capítulo VIII
TANTO GUSTO
Resumen:
            Los comportamientos inmorales generalmente se asocian a conductas sexuales indebidas, sin embargo es uno de los tantos placeres que tiene la vida. No quiere decir que se debe dejar de lado todo en este mundo para vivir en un día los placeres existentes, sino que disfrutar de los placeres que tenga el día a día. Éstos, no son malos, sino que deseables cuando se ponen al servicio de la alegría, dado que abarca placer y dolor, muerte y vida. Según Michael Montaigne “hay que retener con todas nuestras uñas y dientes el uso de los placeres de la vida, que los años nos quita de entre las manos unos después de otros”, es decir, los años nos quitan posibilidades de gozo, por lo que hay momentos en que se debe pasar bien. Sin embargo, hay que tener cuidado en llevar un control sobre los placeres en que no vayan empobreciendo la vida, hasta llegar a no interesarte nada más que seguir disfrutando de ese placer.  La ética apuesta a favor de que la vida vale la pena, pues a través de ella podemos alcanzar los placeres, y la mayor gratificación que puede darnos la vida es la alegría, pues el placer es estupendo si lo ponemos al servicio ésta, pero no cuando enturbia o la compromete, a este acto de poner el placer al servicio de la alegría se le denomina templanza, lo que significa una cercanía con lo que nos hace disfrutar.

Comentario:
            Yo creo que los placeres no son malos, mientras sepamos aprovecharlos en el tiempo y en su justa medida, el ser humano de por sí busca el placer, ya que conlleva a la felicidad, pero hay que cuidar el no caer ante la adicción, pues podemos perder el horizonte, perdiendo también la moral. Por ejemplo, el alcohol es un placer, dado que produce felicidad en un momento determinado, junto con los amigos en las fiestas y en un ambiente de gozo, sin embargo cuando acaba el efecto del beber en demasía deja de ser grato pues experimentamos el tener un dolor de cabeza insoportable o vomitar, otro ejemplo puede ser el consumir drogas, el cual es un placer que a largo plazo empeora nuestra vida, quizá en el momento sirva para estudiar pero al fin y al cabo empeorará la vida de nosotros, y no producirá felicidad en un plazo largo, ni alegrías, sólo logrará que disminuyamos nuestra salud y perdamos lucidez, quizá esto incluso nos afecte en el uso de nuestra ética.
           
Capítulo IX
ELECCIONES GENERALES
Resumen:
            Se dice que los políticos no tienen ética, y también se dice que los que nos representan se parecen mucho a quienes votamos y llegan al poder como seres humanos, con problemas y vicios, además pueden existir del tipo caradura, aprovechados y decentes como lo pueden ser el resto de los habitantes de una sociedad. Entonces, su mala fama no se debe a que sean políticos, sino a que son personas públicas y que hacen más promesas de las que pueden cumplir. La política se relaciona con la ética, en que, la política se ocupa de organizar lo mejor posible la convivencia social, para que cada persona pueda elegir algo conveniente, la ética busca elegir lo que más nos conviene. Por otro lado, la política intenta coordinar lo que muchos hacen con su libertad, la ética se ocupa de uno mismo, entonces lo ético parte de la libertad,  en tanto que la política debe respetar dicha libertad, por otro lado

es importante para la ética considerar los intereses de otros como si fuesen de uno, es decir la justicia y además tratar a los demás dignamente, es decir hay que tratarlo como a los demás, no obstante, la ética no puede esperar a la política. En conclusión quien desee la buena vida para sí mismo (rigiéndose por la ética) debe querer que la comunidad política se base en la libertad, justicia y la asistencia.
Comentario:
            Éticamente las personas debemos asumir nuestras responsabilidad al elegir algo, sabiendo los pro y los contra, sabiendo que de una u otra manera si elegimos mal sufriremos, esto se da en todo ámbito de elecciones, por ejemplo algunos nos dejamos llevar por el sabor de las comidas chatarras antes de pensar en llevar una vida saludables o en ocasiones he decidido dormir antes que terminar un trabajo, lo que acarrea como consecuencias el terminar a última hora mis responsabilidades.  También es importante que tenga claro que mis decisiones pueden afectar a los demás, por tanto es importante que cuide que mi entorno no se vea perjudicado, por ejemplo si bebo alcohol y debo conducir mis reflejos disminuirán y pondré en riesgo la vida de los demás, en el caso de mi carrera tomar una audiometría sin seguir un procedimiento adecuado y además sin considerar los ruidos externos. En ese caso alteraré los resultados y mi decisión influirá en el paciente.








Conclusión
Los seres humanos somos éticos y necesitamos regirnos por ella para no causarnos  daño entre sí, de manera que encontremos la felicidad sin perjudicar a nadie. La condición más importante que tenemos es la de ser libres y diferentes, esto nos da la posibilidad de distinguir qué es bueno y qué no lo es, de esta forma estamos también a la deriva de equivocarnos en nuestras decisiones, pues somos libres, no omnipotentes ni seres  perfectos, sólo somos entes conscientes de nuestros actos que nos damos cuenta de lo que estamos decidiendo y capaces de pronunciar un sí o un no ante determinadas situaciones. Debemos tener presente los motivos que se nos vienen a la mente para hacer tal o cual cosa, y si realmente queremos hacer algo, pues hay veces que los meros caprichos no nos conducen por la vía que lleva a la felicidad ni al bienestar y en algunas ocasiones no es preciso obedecer órdenes para actuar. Por ende, nadie puede juzgar si los otros son buenos, pues depende de las intenciones que mueven a cada persona, y depende sólo de ellos lo que hagan con su vida para considerarse buenos o malos.  Sin duda lo más fundamental es saber que cada una de nuestras decisiones influirá en las personas que nos rodean, sobre todo si somos terapeutas de la comunicación, pues además influiremos en las interacciones de nuestros pacientes con su entorno. En conclusión, lo más relevante es actuar bajo los principios éticos que favorezcan el bienestar tanto personal como social.

Boris Leiva "Ética para amador"






Ensayo basado en análisis de “Ética para Amador” de Fernando Savater

                                                                                                                                                                   

Introducción


En el mundo actual, suele decirse que los valores están trastocados o que el respeto y la comprensión están cada día desapareciendo a pasos agigantados. Que  estamos rodeados de inmorales y que “antes esto no ocurría”. Que la globalización sólo trae consigo murallas entre la gente, que las separa y las convierte en egoístas. Por fortuna, no toda la gente en este planeta piensa así ni se comportan como tal y logran actuar como virus que contagian de a poco con su optimismo y sabiduría a los demás desafortunados. Se podría decir de cierta forma que estas personas basan su actuar entorno a la Ética. ¿Pero qué es la ética?
En la presente ocasión, tengo la labor de resumir y analizar capítulo por capítulo la reconocida obra del filósofo y escritor español Fernando Savater, llamada “Ética para Amador” dedicada a su hijo Amador y publicada en el año 1991, que explica con términos y ejemplos sencillos (en la medida de lo posible) las interrogantes que surgen con el concepto de ética, palabra que solemos escuchar pero que no conocemos a fondo.
De esta forma, el autor intenta guiar al lector en todas las cuestiones actitudinales y morales a las que se ve sometido el ser humano y hace hincapié en hechos que pueden pasar desapercibidos a las miradas despistadas pero que en realidad nos competen a todos.
El libro en el que se basa este ensayo, va dirigido principalmente hacia la comunidad de los jóvenes, quienes están comenzando recién a comprender la complejidad que tienen las acciones de todos y cómo éstas moldean tanto a los demás como a ellos mismos, así como comenzar a reconocer la importancia que dedicarse un momento a analizar loa acciones que realizamos a veces sin siquiera pensar.


Desarrollo

*Capítulo I: De qué va la ética.

Resumen: Las ciencias existentes (estudiadas por simple curiosidad, para aprender destrezas o ganarse la vida a través de su conocimiento) pueden no ser tomadas en cuenta por algunos debido a su carácter de prescindibles para la práctica de la vida. Ya que nadie puede saberlo todo, sólo resta aceptar cuán ignorantes somos, aunque hay un saber que es imprescindible: algunas cosas nos son convenientes –lo bueno– y otras no –lo malo– (en el plano de que a todos nos interesa vivir); sin embargo, ciertas cosas poseen aspectos negativos y positivos: drogas, ciertos alimentos, la mentira, etc., que a la vez que causan daño también pueden suprimirlo. Al compararnos con los animales, nos damos cuenta de que ellos están programados para las acciones que realizan, no así las personas, que aunque puedan ser controladas y forjadas socialmente, tienen siempre más de un camino para elegir. A esto le llamamos Libertad, que no significa hacer lo que queramos, sino el no estar obligados a hacer una sola cosa. Asimismo, no somos libres de elegir qué nos pasa, sino elegir cómo responder; tampoco somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos puesto que no somos omnipotentes. Por esto, es prudente fijarnos en lo que  hacemos y adquirir un cierto “saber vivir” o “arte de vivir” que es lo que se denomina “Ética”.

Análisis personal: Siento que es una muy buena idea el comenzar un tema tan delicado e importante (como lo es la ética) sin bombardearnos la cabeza con definiciones y términos confusos desde un principio, sino de manera sutil, pausada y con una buena carga de ejemplos explicativos, como lo hace el señor Savater en el comienzo de su escrito. Concuerdo rotundamente en lo que en este capítulo se explica, desde las comparaciones con criaturas del reino animal hasta la postura negativa –según él– que tiene la mayoría de las personas frente a la Libertad, las cuales se encargan de pensar en todo lo que NO pueden hacer o creen que no pueden hacer. Sin duda, el núcleo de este capítulo se basa en la libertad y en la toma de decisiones que la presencia de ésta nos permite. Personalmente, me considero una persona bastante cobarde y casi siempre que veo una opción que me permita desviarme de una problemática, hago lo posible por llevarla a cabo. Antes de leer este capítulo pensaría que soy afortunado de ser un ser humano, puesto que puedo tener una vía de escape a lo que me desagrada, pero al analizar lo que se expone aquí puedo darme cuenta, a mi parecer, que siendo un animal no cambiaría mucho mi existencia, debido a que al estar enfrentándome a un problema estaría haciendo mi deber instintivo y los sentimientos que me caracterizan no influirían en mi accionar. Sólo me basta tenerle un gran respeto a estos seres y tratar de emular su “heroísmo instintivo”. Finalmente, me parece que debemos ser conscientes de todas las otras voluntades, deseos y decisiones de las demás personas, las cuales se amoldarán, influirán y se retroalimentarán con las mías y viceversa, para tener así una vida más llevadera y con sentido.

*Capítulo II: Órdenes, costumbres y caprichos.

Resumen: Existen cosas que nos convienen para vivir y otras no, pero no siempre es fácil identificarlas. Cuando hacemos algo, es porque preferimos hacer esto a hacer otra cosa, o porque es mejor hacerlo que no hacerlo. Lamentablemente, existen ocasiones en donde debemos optar entre dos o más opciones indeseadas. Aristóteles, pionero, lo plantea de esta forma: ¿Qué pasaría si un barco, con una importante carga a su haber, se enfrenta a una tormenta que sólo puede atravesar si se quita peso de encima? ¿El capitán optaría por deshacerse de la carga (que es muy importante que llegue a puerto) o intentaría continuar, poniendo en riesgo su vida y la de la tripulación? De esta forma, cualquiera de las opciones las tomaría queriendo, pero a la vez sin querer. Las distintas acciones del día a día se basan en motivos, que son las razones que explican tal conducta. Existen tres: las órdenes, mandatos impuestos; las costumbres, fundamentadas en su repetición casi sin pensar o por seguir al colectivo; y los caprichos, cuyo motivo parece ser la ausencia del mismo. Cada uno de estos con pesos que recaen de manera diferente en nuestro actuar, posicionándose de manera jerárquica entre ellas. Por esto, a veces basta con seguir una orden, pero en cambio, en otras, es necesario buscar entre los caprichos y buscar el más racional.

Análisis personal: Aunque el ejemplo del barco en medio de la tempestad de Aristóteles parece ser un tanto extremista, siento que en la práctica es útil, ya que logra sentir que las decisiones más “mundanas” parezcan algo más simples de lo que en realidad son (aunque sea por un momento). Lo primero que se me vino a la cabeza al leer el ejemplo fue que quizás el capitán debiera eliminar tan sólo una parte de su cargamento, así recibiría una reprimenda por no conseguir llevarla completa a destino pero se aseguraría de que todos llegaran con vida. Aunque las dos opciones eran claras (enfrentar la tormenta tal cual, o quitar peso ya sea con la carga o –malévolamente– con algunos tripulantes), me fue imposible, y supongo que a muchos, el no pensar en una tercera más esperanzadora. Continuando con los tipos de motivos que condicionan nuestro actuar, ninguno de los tres señalados sería una respuesta 100% satisfactoria para resolver tal dilema. Seguir el fácil camino de la orden, al continuar en las mismas condiciones frente a aquellas condiciones climáticas sólo porque así se ordenó, a mi parecer, no estaría dentro de mi baraja de posibilidades. Por otro lado, la costumbre es una opción nula, puesto que nadie está acostumbrado a dicho panorama. Finalmente, el capricho, parece ser el motivo más certero, aunque tiene las mismas posibilidades de errar como de acertar. Sin embargo, prefiero equivocarme a no hacer nada al respecto, por lo que echaría a andar mi cerebro para tomar la mejor decisión (tirar toda la carga suele serlo para mí ahora). Claro, es fácil decirlo desde la teoría, pero aunque es importante y válido ponernos en este tipo de dilemas, sólo la práctica nos indicará nuestra real decisión.

*Capítulo III: Haz lo que quieras
Resumen: “Libertad” significa poder decidir, pero también darse cuenta de lo que se está decidiendo, que es lo más opuesto a dejarse llevar. Para que esto último no ocurra, se debe pensar, al menos, dos veces lo que se quiera hacer, cuestionándose lo siguiente: “¿Por qué hago esto? (orden, costumbre o capricho)”, pero si la respuesta es insatisfactoria se debe seguir cuestionando. Muchas veces, estos tres motivos rigen nuestras acciones convenientemente, pero claramente no por el simple hecho de denominarse orden, costumbre o capricho la acción se denominará buena. Las palabras bueno y malo se utilizan en múltiples cosas a nuestro alrededor y los parámetros para catalogarlas como tal están bien definidos; por ejemplo: un electrodoméstico, una comida, un auto o una película pueden denominarse buenas o malas sin mayor análisis, pero con personas es muy difícil categorizar pues siempre hay discrepancias, y es simplemente porque no se sabe para qué sirven los seres humanos. Se puede ser buen hombre de múltiples maneras, pero debido a que cada uno se mueve en distintos ámbitos y tiene distintas intenciones, desde fuera es muy difícil determinar la “bondad” o “maldad”. Además, alguien malo pudo hacer el bien sin querer y por el contrario, otro con las mejores intenciones pudo provocar un desastre.
Análisis personal: Desde que recuerdo, siempre he sido una persona indecisa en todo ámbito, y aunque por mucho tiempo sentía que era mi peor defecto, últimamente creo que también podría denominar mi inseguridad como una “pseudo virtud”, ya que, como explica Savater, hay decisiones que simplemente no encajan dentro de los tres motivos más generales, y tomarlas a la ligera sería lo peor que uno pudiera hacer. Muchas veces uno escucha: “No lo pienses tanto y hazlo”, pero, si bien, puede ser en ocasiones cierto y pueda perderme oportunidades únicas en la vida, siempre sigo el camino más seguro (quizás, más allá de ser algo bueno o malo, en mi caso tenga que ver con la seguridad que tengo en mí mismo y en mis capacidades, pero ese es tema para otra ocasión). Concuerdo con el autor cuando señala la complejidad de atribuir la característica de bueno o malo cuando se trata de personas, y también con su simple respuesta que radica en que lisa y llanamente no conocemos nuestra “función” principal, ya que las cosas que se esperan de nosotros difieren en cada situación en que nos encontremos. Cada persona es un mundo y tiene una historia detrás que justifica sus acciones, y esto, sumado al hecho de estar inserto en una cultura en especifico que tiene sus propios fundamentos y bases, aporta aun más dificultad al querer siquiera intentar saber si una persona es buena o mala. Por ejemplo: no sería válido criticar negativamente a un pueblo de un país lejano por sacrificar animales y personas a diario como ofrendas para un dios si es que para ellos eso es lo más natural y normal que existe y de esa forma se sienten tranquilos y felices, pro el simple hecho de que yo no lo tolero. Se debe tener una mente abierta y humilde a pensar que quizás no siempre tenemos la razón.

*Capítulo IV: Date la buena vida
Resumen: No se debe preguntar a nadie más que a sí mismo qué hacer con la propia vida, y al poner en práctica la libertad no hay que ponerse desde el principio al servicio de los demás, por muy buenos y respetables que sean. Al decir “haz lo que quieras”, surge la contradicción de “ordenar ser libre”, con lo que curiosamente al cumplir este enunciado se desobedece (se sigue una orden y no lo que la persona siente), y al no cumplirlo se obedece (porque se decidió hacer lo que él mismo quería). Lo importante es que no hay que dedicarse a que pase el tiempo, sino que a vivirlo bien y también comprender que el “haz lo que quieras” no debe confundirse con los caprichos, puesto que esto sería un “hacer lo que se me da la gana”. El ser humano suele tener deseos contradictorios y se vuelve fundamental ser capaz de jerarquizar sobre lo que se apetece y lo que a la larga se quiere. El decir “haz lo que quieras” finalmente significa “darse la buena vida”, pero una vida humana, basada en la relación con los demás, puesto que en la soledad sí hay vida, pero no es ni buena ni humana. Esto, finalmente, logra que la gente se humanice a través del lenguaje, puesto que a la vez que se trata humanamente a los demás, éstos lo harán recíprocamente también, o sea, darse la buena vida no difiere mucho de dar la buena vida.

Análisis personal: El saber que lo que se hace con la propia vida debe ser preguntado sólo a sí mismo me parece un principio fundamental a la hora de crecer como personas. Como se ha dicho anteriormente, cuando pequeños dependemos de muchas formas de nuestro entorno familiar, pero a medida que crecemos uno es el único responsable de lo que nos acontece. Obviamente nunca está de más aceptar un consejo de otra persona puesto que es probable que ella vea las situaciones desde otro enfoque que a uno ni se le hubiese pasado por la cabeza, pero la decisión final siempre será de uno. Esto no debe confundirse con el ensimismamiento ni con el egocentrismo, pero cierto es que nadie conoce más de uno que uno mismo. Me ha pasado en múltiples ocasiones (y creo que es un proceso normal por el que pasa la gente) el hecho de sentir que me encantaría aislarme de la gente y estar solo por un largo tiempo. El estrés, las desilusiones amorosas, el desencanto con el mundo, el esfuerzo que no da frutos, parecen ser razones suficientes para rendirse y querer desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, pero lo bueno del caso es que este deseo suele ser suprimido en uno u otro momento. Como seres sociales, nos sentimos atraídos a estar en constante relación con las demás personas puesto que hemos desarrollado la capacidad de tener conciencia de lo que somos y comprender que la vida en conjunto supera significativamente a la solitaria (algo que los animales no tienen la fortuna de conocer, por el momento). Creo, a mi parecer, que la humanización a través del lenguaje es un valor vital que nos otorga una mejor calidad de vida y que sin la cual la existencia poco tendría de interesante, por lo que se debe valorar como uno de nuestros más grandes tesoros.

*Capítulo V: ¡Despierta, baby!

Resumen: Está claro qué es lo que todos quieren (darse la buena vida), pero no sé sabe concretamente a qué se refiere o en qué consiste la “buena vida”. El querer ese tipo de vida no es un querer cualquiera, no puede basarse en quereres simples, que se fijan en sólo un aspecto de la realidad (como los alimentos, por ejemplo) y que no tienen perspectiva de conjunto. Básicamente, lo que poseemos, a su modo, también nos posee y por más cosas que se tenga, lo único que se obtendrá de ellas, serán más cosas. Como se dijo en el resumen anterior, el trato entre personas es primordial ya que logra que la gente se humanice entre ellas. Ocurre que, a veces las personas tratan a los demás como si fueran cosas y está de más decir (o tal vez no) que así no se consigue ni amistad, ni respeto ni mucho menos amor, y además se es considerado también como una cosa; al estar del otro lado, o sea, al ser tratados como cosas, por lo menos se mantiene el respeto de una persona: nosotros mismos. Al tratar a las cosas como tal, éstas nos otorgarán diversos beneficios, y al hacerlo con las demás personas, éstas nos ayudarán en lo fundamental: en ser humanos. Lo importante es reflexionar sobre lo que se hace, hablar con los demás, dar razones y escucharlas y tomar decisiones en solitario, pues nadie puede ser libre por otro.

Análisis personal: Todos sentimos algún tipo de fascinación por algunas cosas. Quizás a alguien le guste coleccionar cuadros, a otro le interese tener lo último en tecnología o simplemente darse gustos culinarios cada vez que le sea posible. Creo que esto no tiene nada de malo, pero como plantea Savater en  este capítulo de “Ética para Amador”, la vida no puede basarse en ello. Ocurre que, hay gente que literalmente se hipnotiza frente a sus deseos mundanos y olvida que lo más importante (aunque suene de lo más cursi) es estar con nuestros seres queridos y disfrutar de su compañía. Viéndolo desde una perspectiva personal, hubo una ocasión en que casi sentía que me moría porque no pude asistir a un concierto que hace tiempo estaba deseando ir. Resulta que estuve meses juntando el dinero y contaba los días para el gran día, pero al final, por diversos motivos no pude ir. Pataleé como un verdadero niño de cinco años, creo que hasta lágrimas me brotaron, pero poco a poco me fui resignando hasta el momento en que me moría de la risa al recordar mis reacciones. Este es un claro ejemplo de que las cosas materiales, las que no tienen que ver con las demás personas, a fin de cuentas deben estar en un segundo plano (y en ocasiones en un tercero o cuarto). Debido a que somos seres humanos, más de alguna vez trataremos a cosas como si fueran personas, y viceversa, puesto que tenemos el total derecho de equivocarnos, pero es importante darnos cuenta luego del valor que cada cosa y persona se merece. Vale decir, como anécdota, que el dinero de la entrada del concierto (que finalmente no compré) no era para nada despreciable y pude utilizarlo en otra cosa mucho más importante como lo era ayudar a mis padres a pagar mi matrícula de la Universidad.

*Capítulo VI: Aparece Pepito Grillo
Resumen: La única obligación que tenemos en esta vida es no ser imbéciles (moral o éticamente). “Imbécil” viene del latín baculus, o sea <<bastón>>, por lo que un imbécil moral cojea del ánimo y el espíritu. Hay cinco tipos de imbéciles morales: a) el que cree que no quiere nada y dice que todo le da igual; b) el que cree que lo quiere todo, lo que se le presenta y lo contrario; c) el que no sabe lo que quiere, imita al resto o les lleva la contraria porque sí; d) el que sabe qué quiere y más o menos por qué lo quiere, pero es flojo, tiene miedo o poca fuerza; y e) el que quiere con fuerza y ferocidad, pero se engaña a sí mismo sobre lo que es la realidad. Lo contrario de la imbecilidad moral es la conciencia, que consiste básicamente en saber que no todo da igual, desarrollar el “buen gusto moral” y no buscar coartadas que disimulen que somos libres. Esta es una característica de quienes son “egoístas”, pero que no son imbéciles, pues quieren lo mejor para sí, o sea la buena vida. De esta forma, se debe ser responsable con los actos que nos otorga la libertad, y así minimizar el sentido de remordimiento, que aparece cuando nos arrepentimos de nuestros actos indebidos, a veces justificados por calificarlos de irresistibles, pero que a fin de cuentas no es más que una superstición inventada por los que le temen a la libertad.

Análisis personal: Socialmente, la palabra imbécil denota a alguien que no sabe o que algo le cuesta mucho, pero Savater toma la etiología de la palabra y la utiliza de forma retórica para representar a todas esas personas (todos hemos sido, seremos o somos en parte) que temen hacer uso de la libertad intrínseca que poseen por el simple hecho de ser personas, y CREEN no saber lo que quieren o siguen al resto porque piensan que es un camino más fácil y seguro. Para tener “buen gusto” moral, es necesario tanto cualidades innatas, como la enseñanza a partir de la humanización que nos entrega el contacto con los demás. Es por esto último, y como he señalado anteriormente, que no se puede juzgar a alguien sólo por sus actos sino que debe conocerse lo que hay detrás, su historia, pues es muy probable que haya sido tratado inhumanamente, por lo que no se le puede reprochar del todo el comportarse de tal manera. Es por esto que, parte de los actos que cometen los demás, ya sean negativos o positivos, son en parte nuestra propia responsabilidad, porque al tratar a alguien de alguna forma específica, ésta (en general) lo hará de la misma forma. Por  otro lado, concuerdo cuando el autor plantea el hecho de que debemos ser “egoístas consecuentes”, pues así sabemos lo que queremos para tener un buen vivir y el esfuerzo que éste conlleva, y además tenemos conciencia, somos responsables y eliminamos el remordimiento. Como he dicho antes, es imposible que nos comportemos de esa forma las 24 horas del día, de nuestro nacimiento hasta que muramos, pero el camino de la vida nos otorga experiencia y la capacidad de cada día comportarnos con más sabiduría y respeto hacia los demás.

*Capítulo VII: Ponte en su lugar

Resumen: No hay peor enemigo que un enemigo inteligente, capaz de hacer planes minuciosos, de tender trampas o de engañar de mil maneras, y es por eso que aunque los demás seres humanos nos convienen también pueden perjudicarnos, por lo que hay que estar siempre atentos a ellos. Cuando interactuamos con los demás, y como se ha dicho en más de una ocasión anteriormente, debemos fijarnos en todos los aspectos posibles que incidieron en sus actos y tratarlos humanamente, que significa intentar ponerse en el lugar del otro, desde dentro, adoptando por un momento su propio punto de vista. Pese a todas las diferencias entre los individuos, también en cierto modo se está dentro de cada uno de los semejantes. Ponerse en el lugar del otro es tomarle en serio, considerarle plenamente, participando del algún modo en sus pasiones y sentimientos, en sus dolores, anhelos y gozos. Esto no significa que hay que darle la razón a lo que el otro reclama o hace ni comportarse como si fueran idénticos, sino que tratar de que todos tengamos las mismas oportunidades. Gran parte del arte de la empatía es el valor de la justicia, o sea esforzarse por entender a nuestros semejantes, que va más allá de las leyes, puesto que es imposible encasillar personas con situaciones tan distintas en un principio legal común.

Análisis personal: Quizás de manera poco modesta, puedo decir que me considero una persona empática frente a mis pares y personas que me rodean, ya que siempre en mi grupo de amigos o en mi familia soy una especie de moderador cuando surgen discusiones y también me suelen elogiar diciendo que soy bueno dando consejos. Esto, se debe, yo creo, a que en general, soy una persona muy sensible y logro captar lo que los demás me cuentan. Por contraparte, me resulta difícil a veces sentirme comprendido por los demás y me frustro bastante por ello, y resulta que no sigo los propios consejos que comparto (soy algo así como alguien que predica y no practica, o como dice el dicho “en casa de herrero, cuchillo de palo”). Sin embargo, sé que esto no será así, y que por más que quiera a veces desprenderme de los demás, siempre es necesario el contacto real con las demás personas, pues es ahí la única instancia en la cual podré encontrar respuestas que me entreguen beneficios y me hagan sentir desarrollado como persona. El tratar a los demás de una determinada forma, también significa el cómo me trato a mí mismo. Para eso debo comprender desde dentro (o hacer el intento) lo que sienten los demás, ya que así lo humanizo y a la vez, me humanizo a mí mismo, que es el interés absoluto. Es cierto que sería muy aburrido que todos fuéramos iguales, como un ejército de soldaditos de juguete y nos comportáramos de la misma forma, pero en lo que sí debemos ser iguales es en las oportunidades para poder desarrollarme como un ser humano pleno. Para esto es fundamental ´poner en práctica el valor de la justicia y amar, aunque sea un poco a cada ser humano que nos rodea, por ayudar a humanizarnos.

*Capítulo VIII: Tanto gusto

Resumen: Suele decirse, en un amplio porcentaje, que la “inmoralidad” hace relación con el sexo. Es posible que se sea inmoral en el sexo, pero esta palabra no engloba todo lo que se puede esperar inmoral. El que cree que hay algo malo en disfrutar del placer que éste otorga (o de los placeres en general), ése debería ser considerado inmoral. Este tipo de personas le temen al placer, y si se pregunta por qué ocurre esto, es debido a que el placer nos gusta demasiado. Así surgen estos columniadores del placer, denominados “puritanos”, que creen que sólo se logra vivir bien si es que se está pasando mal y viceversa, sin embargo, Savater expone que es más moral y decente el sinvergüenza corriente que el puritano oficial. Si se tarda en pasarlo bien, se termina por pasar de pasarlo bien, ya que no se puso en práctica el famoso “carpe diem”.  Esto no quiere decir que hoy hay que buscar todos los placeres existentes, sino que hay que buscar todos los placeres de hoy, o sea, todo a su debido tiempo. Así como entrega tantas satisfacciones, el placer también puede ser fastidioso y tornarse enviciante, a la vez que peligroso, convirtiéndose en un castigo disfrazado de placer. Señalando esto, sólo basta decir que la alegría es la máxima gratificación que nos entrega la vida.

Análisis personal: No podría estar más de acuerdo con el autor en todo lo que señala en este capítulo dedicado al placer, del cual todos somos libres de sentir, pero que no todos deciden adoptar para sí. Como se dijo, el placer en exceso, también puede ser causante de consecuencias negativas hacia la persona, puesto que es un motivo de distracción en nuestras metas, y se transforma en un modo de vida. Lamento el hecho de que existan aquellas personas “puritanas” que no toman conciencia de que uno tiene por objetivo disfrutar de la vida, obviamente sin pasar a llevar las libertades de las demás personas, pero que en general la vida debe ser un gozo y una experiencia provechosa en todo sentido. Concuerdo también en que si el placer viene de la mano del “daño” y el peligro es nada más ni nada menos que un castigo disfrazado de placer pues se está contradiciendo la idea de que hay que disfrutar la vida, ya que en cualquier momento se puede perder. Finalmente, estoy de acuerdo plenamente cuando el autor anuncia que la mayor gratificación que la vida nos puede dar es la alegría, un concepto vilipendiado en ocasiones, y del cual no se toma mucho en serio. Cualquier acción que nos aleje de la alegría, de ese “sí” a lo que somos, queremos y sentimos ser, es indiscutidamente una mala acción. Sólo resta decir que hay que ser alegres con templanza (comparada y relacionada de manera errónea con la abstinencia y la prohibición) puesto que con ésta tendremos una amistad inteligente y sana con lo que nos hace disfrutar.

*Capítulo IX: Elecciones generales

Resumen: Para lo único que sirve la ética es para intentar mejorarse a uno mismo, no para reprender elocuentemente a los demás. La ética y la política se relacionan entre sí y tienen mucho que ver, pues ambas tratar de vivir bien. La ética es el arte de elegir lo que más conviene y la política tiene por objetivo organizar lo mejor posible la sociedad para que cada uno pueda elegir lo que le conviene. Sin embargo difieren en algo: la ética de lo que uno mismo hace con su libertad, en cambio la política intenta coordinar la manera más provechosa para el conjunto lo que muchos hacen con sus libertades, además a esta última sólo le interesan los resultados de las acciones y si es necesario incluir presión (incluida la fuerza) lo hará; la ética no puede esperar a la política. Una organización política preferible debe sentar sus bases en la libertad de todo tipo para su gente, haciendo énfasis también en la responsabilidad de los actos y las omisiones; también tratar a las personas como personas (incluyendo la dignidad, que representa la exigencia de ser tratado igual a los demás); y finalmente simpatizar con los dolores y las desdichas de la gente. Como conclusión hay que tomar conciencia de la importancia de nuestro Planeta Tierra, que se verá cuidado sólo en un ambiente de respeto por la diversidad, así como también con el respeto y la equidad.

Análisis personal: A decir verdad, la política no es un área que me llame mucho la atención (no sé cuánto tiempo me hubiese tomado inscribirme para votar si es que no se hubiese aprobado la inscripción automática y el voto voluntario), pero tengo conciencia de la importancia, la vigencia y la relación con cada persona que pisa este planeta que ésta tiene. Es imposible pensar en un mundo utópico donde cada segundo sea el más feliz de la vida y en que no existe maldad, puesto que el simple hecho de que exista bondad provoca una contraparte, pero sí se puede pensar en un mundo que sea lo mejor posible. Para esto, la política, como una especie de “ser humano gigante” debe basar sus principios en los mismos que se han señalado con anterioridad que debe poseer una persona. Comenzando por apoyar rotundamente la libertad (de expresión, de reunión con demás personas, de sentir placer de diversas maneras, etc.); también tratando humanamente a las personas y concientizarse con el hecho de que la diversidad siempre estará presente así como la existencia humana (a no ser que suframos una extinción como los desaparecidos dinosaurios); y finalmente, junto con lo anterior, intentar de la mejor forma comprender desde dentro tanto las alegrías como las desdichas de la gente, puesto que son las personas la razón de ser de la política y de cuanta ciencia exista. Finalmente simpatizo con las conclusiones que el autor hace en este capítulo acerca de aborrecer las doctrinas que enfrentan sin remedio a unos contra otros, como los racismos, los nacionalismos enfermizos y las ideologías fanáticas, puesto que lo único que logran es separarnos los unos a los otros y convertir a la ética en nada más que un recuerdo absurdo.

*Epílogo: Tendrás que pensártelo

Resumen: El autor finaliza comentando que este libro no debe ser tomado muy en serio, puesto que la seriedad no va inequívocamente de la mano con la sabiduría. Frente a la pregunta “¿merece la pena vivir?”, Savater cita a Samuel Butler, escritor inglés, que señala: “Ésa es una pregunta para un embrión, no para un hombre”. Continua señalando que piensa que sólo es bueno el que siente una antipatía activa hacia la muerte, antipatía y no miedo, puesto que este suele surgir del respeto y la sumisión y no son sentimientos quela muerte no se merece. Luego, asevera que no importa si es que hay vida después de la muerte, sino que haya vida antes, y que no sea una simple supervivencia. Antes de terminar, da tres razones para comprender por qué no se puede saber por medio de este libro el cómo vivir mejor: a) la incompetencia de Savater mismo; b) el hecho de que la vida no sea una ciencia exacta, sino un arte; c) y por último, el que la buena vida no es algo general, sino que está hecha a medida de cada uno, individualmente. Por último, aconseja que si de elegir se trata, elijamos aquellas opciones que nos permiten luego un número mayor de opciones posibles, elegir abrirnos: a otros, a nuevas experiencias y a diversas alegrías.

Análisis personal: Siento que, a manera de epílogo, este apartado a cumplido con mis expectativas finales. El autor, con su tono humorístico ante todo, invita simplemente a vivir la vida y encontrar en su camino las respuestas a todas las incógnitas que nos surjan, comprendiendo que nadie sabe ni lo sabrá todo, y mucho menos en un tiempo corto. Estoy de acuerdo en su afirmación de que debemos guardar el ánimo para nuestros fallos, porque la suerte también juega y no todo el mundo avanzará siempre entre aciertos, sino también en derrotas y errores. Por primera vez discrepo un poco con el autor cuando señala que “sólo es bueno el que siente una antipatía activa por la muerte”, puesto que a mi parecer la muerte debe tomarse tanto con seriedad pero también con la mayor de las naturalidades, puesto que es un hecho del cual nadie se va a escapar jamás. Con lo anterior cito a mi saga de libros favorita llamada Harry Potter, a través del personaje Albus Dumbledore, quien en el séptimo y último volumen de la saga dice: “La muerte no es más que nuestra siguiente gran aventura”. Con esto quiero decir que aunque tengo inseguridad sobre qué pase cuando muera, siento que no por no saber, aprovecharé de hacer de todo, pues encuentro que es una especie de oportunismo y miedo disfrazado. (Esto último sin asegurarlo completamente, y sabiendo que sólo la práctica me hará pulir mis ideas; quizás en un tiempo más opine todo lo contrario).







Conclusión

El presente ensayo tuvo por intención la capacidad de sintetizar y analizar a grandes rasgos las ideas planteadas en el libro “Ética para Amador” del autor Fernando Savater, el cual de manera sencilla narraba los conceptos y relaciones que se manejan en el ámbito de la ética y su importancia para el ser humano. Estructuralmente hablando, el autor usa el recurso de un encanto no siempre visto en libros que hablan del tema y que invita a cada momento a continuar leyendo, dejando traviesamente cuestionamientos al final de cada capítulo y señalando que en el siguiente se compromete a resolverlos.
Inteligentemente, y como mucho debieran emular, utiliza un lenguaje muy cercano que interesa aun más al lector y provoca que éste continúe leyendo y va de apoco aumentando la complejidad de sus dichos para no confundir de entrada a quien no sabe del tema.
Personalmente, el libro me gustó mucho debido a las razones anteriormente señaladas y también porque tomé conciencia de la importancia de la ética en nuestras vidas, y que yo, como futuro profesional tengo que tener siempre en cuenta a la hora de relacionarme con mi entorno de trabajo y mis pacientes.
Para finalizar, sólo me basta decir que el análisis capítulo a capítulo fue un ejercicio muy enriquecedor y que me di cuenta de cuán ignorantes somos. Así también, que la ética y la sabiduría se basan también en esto último: reconocer que nunca lo sabremos todo, pero que lo que realmente importa es que a lo largo del camino de la vida y las relaciones que tendremos con los demás, nuestro vivir se tornará más pleno y llevadero y con un sentido claro.


Raquel Vera "Ética para amador"




Ensayo “Ética para Amador”


Introducción
   
      Si se nombra los conceptos de libertad, vivir bien, mentira, sexo, política y ética, quizás muchos no sabrán que tienen en común, pero si tienen en común mucho. Todo parte con el saber de cómo vivir, somos seres individuales y cada persona desde su individualidad elige como vivir. Para todo esto en el mundo existe un arte o ciencia llamada ética, esta diseña valores, principios y procedimientos; nos da herramientas para intervenir y saber como ir normando el oficio de una profesión. De todo esto en el siguiente ensayo se trataran los aspectos de la ética, enfocados en la visión que entrega Fernando Savater (1991) en su texto “ética para amador”.
     Tomando en cuenta la ética desde su objetivo fundamental que es el vivir bien, tenemos que nos involucra a cada uno directamente. La ética es  lo que nos diferencia de los animales, los seres humanos somos libres, podemos elegir lo que gusta y no, lo que queremos hacer y no, no somos robots, ni estamos programados, tenemos la libertad de elegir como vivir a voluntad, por eso la importancia de la responsabilidad que debemos considerar al escoger nuestra manera de vivir, por eso existe mucha gente que prefiere no aceptar que existe la libertad a tener la responsabilidad de aceptarla. Cada una de nuestras decisiones nos va construyendo como persona, nos identifica, porque nos actos dejan una marca en nosotros y en el entorno que nos rodea.

       En el mundo que estamos insertados, cosas como el afecto y la compasión, en relación a la ética, son temas que están de lado, frente al egoísmo y el individualismo al extremo. Mucha gente dice que hay que ponerse en el lugar del otro, pero ¿realmente lo hacemos?
           
           





Capítulo I

DE QUÉ VA LA ÉTICA

Resumen:

Constantemente nos encontramos en la disyuntiva de escoger lo que queremos o necesitamos saber, ya sea por mera curiosidad o por algún objetivo; eso no deja de lado que existen cosas importantes que son existenciales para todos, lo que el autor llama el saber que algunas cosas nos convienen y otras no, tenemos eso claro podemos distinguir entre lo bueno y lo malo. Frente a lo bueno y lo malo nos encontramos nos con las ambigüedades, por ejemplo la mentira. En general es mala y no nos conviene, pero en otras parece ser útil mentir.
Es importante la voluntad de cada eso es lo que nos diferencia de los animales, ellos están programados para una tarea y no se salen de sus tareas, en cambio nosotros hacemos las cosas porque queremos, tenemos voluntad, libertad. Esta libertad o fuerza en el mundo nos representa como humano; ahora somos libres para responder a lo que nos pasa, pero no para elegir lo que nos pase, es por eso la importancia de nuestra educación y capacidades, pues estás nos permiten obtener nuestra libertad. Como podemos elegir nuestra forma de vivir es posible equivocarnos, es por eso que existe lo que llamamos ética.

Comentario:

Dentro cada vida existe la libertad y la opción de escoger el tipo de vida que queremos llevar, es por eso que como castigo a los delincuentes se le priva o se les “trata” de privar de lo más preciado para el hombre, que es la libertad. Pero en el vivir de este mundo occidental durante toda nuestra vida se nos trata de imponer un modelo de libertad, un modelo de vida a seguir, pero como la libertad es parte de nuestra humanidad, a pesar de la gente que no la quiere ver, aparece tarde o temprano en nosotros. En lo personal escucho a mucha gente opinar que “podemos hacerlo todo”, gracias a nuestra libertad, esto se me hace sentido a lo que proponía el ensayo, no podemos jactarnos en que nuestra libertad nos permite hacer todo si no tenemos las capacidades y el conocimiento para hacerlo, no es mágica si yo quise ser cuando niña bailarina debí aprender y estudiarlo, sino sería todo demasiado fácil. Es cierto que existe gente que no cree en la existencia de la libertad pero en el fondo saben que si existen, pero desde su opción facilista prefieren negarla. La libertad nos da diversas opciones, pero el poder reconocer lo bueno de lo malo es lo que nos permitirá acertar en el camino de vivir; las decisiones en muchos casos no tienen vuelta a atrás y en otras circunstancias también intervendrá la libertad de otra persona, por ejemplo el futuro de algún paciente, de ahí la importancia de saber y conocer lo que realmente es libertad, es para saber que así como yo tengo libertad, todas las demás personas en el mundo también la tienen.








                                                                    Capítulo II

ÓRDENES, COSTUMBRES Y CAPRICHOS


Resumen:


Al tener la capacidad de decisión es posible elegir lo que queremos hacer, pero hay casos donde las circunstancias no nos permiten escoger, sino que nos imponen sobre que escoger, esto se explica con un relato de Aristóteles, el caso del capitán que debía pensar si prefería salvar la carga frente a una tormenta o a la tripulación; al igual que él muchas veces es posible estar en esa disyuntiva de no saber que hacer. A veces la rutina o la automatización de nuestra vida diaria nos hacen olvidar el por qué de nuestros actos, para ello existen diversos motivos. El motivo, que es la razón que uno tiene para hace algo, en las distintas circunstancias o contextos  puede variar. Existen cuatro tipos de motivos para nuestras conductas, las órdenes, las costumbres, los caprichos y los funcionales. Las órdenes utilizan el miedo a las amenazas de alguien y también utilizan la confianza que le tengamos a ese alguien, para obedecerle. Los caprichos son casi involuntarios, vienen de nuestro interior, netamente es manejado por nosotros, a diferencia de las órdenes y costumbres donde interviene alguien externo. Las costumbres tienen que ver con la monotonía, con lo común del diario vivir. Pero estos motivos nos siempre deberían llevarnos porque estaríamos dejando de lado el razonamiento que tan bien nos hace.


     Comentario:


El reconocer el motivo de nuestros actos es algo que en la sociedad actual se ha ido perdiendo, pues la sociedad de hoy nos presenta un mundo competitivo, que no espera a nadie, lleno de stress, que te automatiza. La rutina esta relacionado con eso, pero no tiene la culpa, pues la rutina nos da un orden sobre lo cotidiano y quizás no es tan importante preguntarse porqué me lavo los dientes, el problema está cuando dejamos que toda nuestra vida sea una rutina (que es lo que sucede actualmente). Para ser sincera al leer esta parte del texto me di cuenta que hace mucho tiempo no me preguntaba sobre el por qué de las cosas, cuestión que me encanta hacer, puesto que no pensar el motivo de nuestros actos es despreocupación en nosotros mismos y de lo que hacemos con nuestras vidas. El año pasado vi en un  noticiario como entrevistaban a un secundario y le preguntaban por qué él estaba marchando, cuáles eran los motivos del movimiento estudiantil, a lo que él respondió: “no se (miraba para todos lados)… por educación gratuita”, en este caso me pareció que él no tenia claro el por qué del movimiento porque su repuesta fue la solución al problema pero no el motivo. El motivo al movimiento es la gran desigualdad de oportunidades para acceder a la educación de calidad, más allá de tu condición social o de tu pensamiento; el motivo no es un capricho, una orden, etc, el motivo es totalmente racional. El tener conocimiento del motivo en ese caso y en otros, nos pueden reafirmar nuestra conducta, o que nos demos cuenta de que estábamos totalmente equivocados. El motivo es determinante en nuestras decisiones con el paciente, tal vez actuemos por costumbre, tal vez por un capricho, tal vez por una orden o quizá racionalmente.



Capítulo III

HAZ LO QUE QUIERAS

Resumen:

Es cierto que cuando nos enfrentamos a situaciones serias no utilizamos los motivos de capricho, costumbre o de orden, ya que a la hora de decidir necesitamos pensar mucho más. Se esta consciente que la libertad nos da la facultad de decidir, por eso mismo es necesario pensar las cosas más de una vez, no es solo darse cuenta del motivo, también es sumamente importante plantearse si esta correcto o no. Si el motivo es una orden  ¿por qué dejo que alguien me mande?, si el motivo es costumbre ¿por qué dejo que los demás me influyan?, si el motivo es un capricho ¿por qué me dejo llevar por ellos?, este motivo es menos aconsejable en situaciones serias por ejemplo. Quedando claro que si se pueden utilizar estos motivos en ciertas circunstancias.
Un concepto que tiene que ver con orden es la moral. Esta tiene que ver con los comportamientos aceptables de las personas, con una mirada desde lo individual, es por eso que existe la ética, para preguntarse el motivo de por qué se aceptan como aceptables esos comportamientos.
Volviendo al concepto de lo malo y lo bueno, más allá de los caprichos, órdenes o costumbres, la puerta al vivir bien, a la ética es “haz lo que quieras”.

Comentario:

Suena algo extraño decir que la puerta a la ética, la solución para tener un vida buena es “haz lo que quieras”, esto se me hace sentido cuando se dice que las respuesta a los mayores problemas de la humanidad son las respuestas mas simples. Pero si se reflexiona que es hacer lo que se quiere, esto tiene que ver con la libertad, esta claro que al nacer dependemos de alguien externo a nosotros y no hay una plena libertad, pero al crecer, aunque algunos lo escondan, hay un deseo a la libertad, deseamos vivir y crear nuestra propia vida, dentro de eso esta un momento vital que es cuando uno se va se casa, deja el vientre materno y parte a buscar indirectamente su libertad. Creo que decir “haz lo que quieras” para algunos suene escandaloso y en otro casos hasta llamarlo “inmoral”, pero ¿por qué?, porque te da plena libertad y ciertas personas se refugian en decir que no debería existir la plena libertad, porque ellos mismo le tienen miedo.
El “Haz lo que quieres” no tiene que ver con las costumbres o caprichos, sino con la raíz de saber realmente lo que queremos, esto nos reconoce como entes que tenemos la voluntad de decidir y a su vez que nos hacemos responsables de nuestras decisiones, es por eso la confianza de decir “haz lo que quieras”.



Capítulo IV

DATE LA BUENA VIDA

Resumen:

Más allá de las ordenes, costumbres y caprichos lo aconsejable es consultar con nuestro interior, sobre cómo usaremos la libertad, eso sería lo optimo, pero desde nuestra libertad elegiremos como la usamos, ahora no siempre lo que nos propongamos lo lograremos, esto lo explica el autor por medio de la historia de Essaú, este entrego su primogenitura por un plato de lentejas a su hermano. Lo que deja de mensaje la historia es la importancia de dar prioridades, la principal son las relaciones con los demás..
Si queremos vivir bien, esto se condiciona en lo que hacemos con los demás, si queremos ser tratados como humanos también tratemos a la gente así. Por eso le primer paso para vivir bien es dar un trato humano a los demás. Otro ejemplo de equivocación en el vivir es el del ciudadano Kane, el cual se olvido completamente de las relaciones humanas, que era lo que realmente él quería. Su egoísmo y ansias por aquella meta lo sumieron en las oscura soledad.

Comentario:

Lo espectacular de hacer lo que quieres realmente es que lo has reflexionado como para saber que es lo quieres, lo lamentable es que en algunos casos la gente se obsesiona y olvida el motivo real  de lo que quería, dejando quizás lo que realmente quería. Es por eso que lo fundamental del buen vivir es preguntarnos  nosotros mismos si el motivo de nuestros actos son los correctos, si con nuestros actos estamos sumando o restando. Siempre rescatando las relaciones con los demás, es decir que consideremos nuestra libertad pero también como compartirla con los demás, pues somos seres hablando que tenemos como eje de toda relación la comunicación. Desde la mirada actual esto no suele verse, se puede ver que no tratamos a todos como humanos incluso en muchas casos dejamos que no se les trate como humano. Esta sensibilicen es la que nos permite un crecimiento personal en el saber vivir.


Capítulo V

¡DESPIERTA BABY!


Resumen:

Si tenemos nuestros objetivos claros y somos consientes de nuestra libertad, eso no quiere decir que siempre lograremos lo que queremos, a veces morir es mucho más fácil que vivir. Nos podemos ahorrar bastantes problemas si sabemos diferenciar en como tratar a una persona y a una cosa, los seres humano más allá de ser seres pensantes somos únicos no nos podemos sustituir, en el texto aparece el relato del el sabio que dejó que su alumno escogiese las cosas que más le agradaban de la habitación como eran la copa de oro y marfil junto con la bolsa de dinero, sin que las soltara, y luego el discípulo no podía hacer algo tan sencillo como rascarse, pues tenía las manos ocupadas.
Con una sola actitud o palabra basta para romper una relación con la gente. Por ejemplo tenía su objetivo determinado y no se saldría de sus parámetros, el ciudadano kane se obsesiono con lo material y dejo que muriera la relación con sus seres querido. Él se olvido que para hacer cualquier cosa importante debes ponerte en el lugar del otro debes auto humanizarte en los demás.

Comentario:

Con lo anterior dicho queda claro que las personas que se alejan del resto, no esta lejos por que el resto las dejo solas sino porque ellos mismo lo decidieron, como personas ellos mismo se tratan mal, así mismo trata a los demás . Reflejan es sus actitudes sus temores. A pesar de todo eso no se esta perdido si antes que todo te das cuenta de que hay algo mejor.
Sobre el relato, cabe decir que representa el egoísmo, que se nos pasa por la cabeza, siempre nos ha costado colocarlos en el lugar delos demás, antes de eso debemos conocernos. Así como una palabra nos puede ayudar otra nos puede undir . Como precepto nunca olvidar que somos libres, que nos encontramos aprendiendo a vivir y que nadie tiene las herramientas para hacerlo perfectamente, es decir cada uno va formando sus propias herramientas que le servirán individualmente



Capítulo VI

APARECE PEPITO GRILLO


Resumen:

Se incorpora un nuevo concepto la imbecilidad; la palabra significa que le imbécil es el que necesita una operación  un bastón. Existen cinco clasificaciones de imbéciles; el que cree que lo quiere todo, el que no sabe lo que quiere, el que no quiere nada, el que sabe que quiere, el que quiere con fuerza y velocidad. Todos estos tipos necesitan apoyarse en cosas nuevas. Esta imbecilidad se puede controlar con la educación y con la conciencia. La conciencia nos permite aprender a vivir bien, a fijarnos si hacemos lo que nos corresponde y lo que no, ¿quién la aleja? el egoísmo, estas personan solo quieren lo mejor para ella misma.
Al actuar mal nos nacen los remordimiento o auto castigos, estos remordimiento son el descontento con nosotros mismo, por le actual. El remordimiento no quiere decir que evitemos de hacer ciertas cosas, pues también existe algo llamado responsabilidad, ser consientes de esta nos permite saber que cada uno de mis actos, decisiones y pasos me van marcando a mi como persona individual y también a los demás, lo que me rodean.

Comentario:

Suena ilógico que a veces las personas más egoístas son las que buscan más efecto. Estas tratan de ganar el afecto de los demás pero solo consiguen alejar más a la personas, esto sucede porque olvidamos que la persona que esta a nuestro lado es humana, al pensar con egoísmo le quitamos valor a las demás personas y de inmediato nos ponemos a otra altura. Todo esto es parte de las inseguridades de cada uno, el no querer ver la realidad, cuantos jóvenes sin saber lo que quieren, viviendo en la imbecilidad, por ejemplo las personas que no saben que estudiar y que por indecisión estudian lo que los demás les dicen; pero en realidad ni siquiera están seguros de sus capacidades. En esos momentos actúa el conformismo que ha invadido este siglo ¿para qué preocuparme?
Más allá del remordimiento, que podemos escuchar y esconder a veces, lo más importante es tener y hacerme cargo de mi responsabilidad. Porque esta responsabilidad es la nos hace tomar conciencia y decir, estoy mal en esto pero lo remediare, o ver más allá de nuestras decisiones, saber que muchas de ellas afectaran quizás a otra persona y es debido tomarle la seriedad del caso en el que nos encontremos.



Capítulo VII

PONTE EN SU LUGAR


Resumen:

La ética se encarga de como vivir bien la vida humana y esta vida transcurre entre hermanos, pero la ética no nos va a humanizar, de ahí el relato de Robinson Cruzoe y su encuentro con Viernes este aborigen que no solo invade su territorio si no que lo hace reflexionar sobre su mundo.
A veces se dice que la gente que mata o viola en específico, no merecer ser mencionado como humano, se dicen que estos no merecen la vida humana y por ende se les condena, en algunos países hasta quitándoles la vida; pero todo esto no quiere decir que no sean humanos como cualquiera de nosotros, todo lo contrario. Estas personas son iguales a nosotros, aunque nos parezca mentira también tienen conciencia humana, claro que esta se va trabajando todos los días porque es difícil de conocer, pero sumamente importante en el bien vivir, ya que también es la que nos ayuda a reflexionar frente a nuestro actuar en el diario vivir.
Regresando al hecho de ponerse en los zapatos de otro, esto está relacionada con la justicia. Pero se ha de tener claro que quien vive el bien, es capaz de una justicia divina. Porque la justicia es el equilibrio en parte y ese es el equilibrio que debemos trabajar día a día en como tratar con los demás,

Comentario:

Todos somos seres único, pero a su vez compartimos grandes similitudes con los demás, porque así como cada uno es único, con sus actitudes y complicaciones, la persona que tenemos a nuestro lado también lo es, y quizás tiene más problemas o complicaciones que uno, es por eso la importancia de ponerse en los zapatos de otros. En muchas de las decisiones del especialista, esté dudosamente conocerá al paciente, por eso el especialista debe tener en cuenta la individualidad del paciente, pues este también es un humano, ya que en ciertas ocasiones las decisiones terapéuticas las realizamos desde nuestros zapatos y no tomando en cuenta la posición del paciente. Por eso la importancia de la responsabilidad en cada decisión con el paciente y en cada decisión de vida, porque es verdad que somos libres pero no podemos tomar decisiones a la ligera por ese hecho; todo lo contrario, deberíamos hacernos cargo de nuestra libertad, porque es muchas ocasiones no nos cuesta mucho pensar por una segunda vez, y es casi probable que se observara un punto distinto al que se tenia en la primera ocasión.
Es importante dejar claro que el hecho de que los delincuentes, violadores, etc., a pesar de considerarlos humanos, no quiere decir que se absuelvan de sus culpas, nadie niega que se equivocaron, pero su esencia humana no la pierden después de esos actos, ellos deben pagar por sus errores así como cualquier ser humano que se equivoca y sabe que vendrán consecuencia o repercusiones por el error.




Capítulo VIII

TANTO GUSTO

Resumen:

Se cree actualmente que la moral se dedica a juzgar lo que la gente hace con referencia al sexo. Esto resulta ilógico si se comprara el sexo con la comida etc. Antiguamente la única finalidad del sexo era la de procrear, como lo es para los animales, pero hoy en día se ha creado el erotismo. Toda aquella obsesión cobre lo inmoral del sexo tiene que ver con los miedos y temores al placer. En otro lado están aquellas persona que disfrutan no dejando que los demás lo hagan, estas personas tienen miedo a que si lo prueban les guste. Por eso existe el concepto errado que uno nace para pasarlo mal. Pero al ir pasando el tiempo quedan menos posibilidades al placer, aclarando que no es necesario dejarlo todo solo buscar lo que la vida nos puede entregar hoy. Lo importante es tener control  sobre los placeres.
Más que los placeres la mayor gratificación que nos da la vida es la alegría, todo camino que la lleve tiene todo el sentido. La alegría comprende, el placer, y dolor, muerte y vida. El placer en la alegría, esta habilidad.

Comentario:

Muchos dicen que la alegría es lo más importante en el mundo, como dije anteriormente en las respuestas mas simples están las soluciones a grandes problemas. Algunos hasta basan sus proyectos en la alegría por ejemplo el Dr. Patch Adams. Pero muchos no creen en el poder de la alegría, y esta va mucho más allá de los placeres de la vida, se interesa de lo más importante, lo que nos hace feliz, y la felicidad es lo que el hombre ha buscado y sigue buscando alrededor de toda la vida.
El placer infundadamente ha sido negado por mucho pero toda la vida a existido, solo es una mentira que es dañino, inconscientemente se dice que si existe y que si es bueno y que todos tenemos el a derecho a tener placer, porque somos libres y ese es un derecho.




Capítulo IX

ELECCIONES GENERALES

Resumen:

Constantemente es posible escuchar quejas sobre la política y quienes la manejan. Pero estas personas se exponer a situaciones distintas al de la personas. Porque lo políticos se parecen mucho a los que votamos. Sea como sea la función de los políticos es representado en el gobierno. Queda claro que existe una diferencia entre los políticos impuestos como los dictadores y los políticos elegidos. Pero la razón de tanto odio es que ellos manejas distintos datos y que aunque nadie le crea les tenemos al asesino a que son personas públicas y que hacen más promesas de las que pueden cumplir. La política se relaciona con la ética, en que, la política se ocupa de organizar lo mejor posible la convivencia social, para que cada persona pueda elegir algo conveniente, la ética busca elegir lo que más nos conviene.

Comentario:

Increíblemente todos ejercemos política diariamente, lo que pasa es que no nos damos cuenta, incluso los movimientos sociales todos ellos son movimientos políticos, y no me refiero a que los lidere algún partido político, sino que tienen una raíz política.
Hoy en día se da una situación algo distinta a lo que plantea el autor, ya que actualmente estamos llenos de movimientos sociales por todo el mundo, que dicen que no se sienten representados por ningún político, por lo menos por lo que se tienen la opción de votar, por eso en chile las altas cifras de gente joven que no vota. Nadie dice que la función de los políticos sea incorrecta, todo lo contrario esta el descontento por lo que se podría hacer con esas oportunidades de representar a alguien.





Conclusión
Para finalizar, es posible identificar que lo que nos constituye como individuales y es parte de todos, es la ética, lidiaremos con ella en todas nuestras decisiones, en nuestro diario vivir. La alegría es un regalo, así como la oportunidad de ser felices. Es por eso que debemos ser consiente de nuestra libertad para disfrutar la vida como queramos, siempre teniendo en cuenta la responsabilidad de esta y teniendo conciencia con ella, conocer lo que nos conviene, lo que es bueno y malo, nos permitirá actuar de la mejor forma. Siempre buscar el equilibrio de las cosas por ellos nunca esta demás pensar dos veces o mas nuestras decisiones, darnos cuenta del motivo real de ellas es importante para reflexionar en nuestro actuar. Tener en cuenta que las respuestas más sencillas son las más importantes en la vida.
La ética no solo nos invitara a desarrollarnos en área profesional sino que también en nuestra vida personal, en la relaciones con las personas, incluso con personas que ni siquiera conozcamos. Por ellos la importancia de conocer nuestra libertad, poque asi también conocemos la libertad del otro.
Esto nos permitirá un saber vivir mejor y un mejor desempeño profesional y personal. Nadie merece ser tratado como una cosa o como un robot, siempre tener en cuenta que todos somos seres humanos.